Doy por hecho que muchos de los que estáis leyendo esto sois bloggers o tenéis intención de serlo. Puede parecer que crear un blog y subir tus opiniones sobre los libros que has leído, las películas que has visto o cualquier otra cosa, lo puede hacer cualquiera. Y es cierto. Todo ser viviente que disponga de conexión a internet puede administrar un blog. Sin embargo, la cuestión es mucho más complicada si tienes la intención de que alguien reciba el mensaje. En muchas ocasiones he creído que no había nadie al otro lado. Al principio parece que lanzar una botella al mar con un mensaje dentro puede dar más resultados que tener un blog.
Creé Yo blogueo en London y tú en... en 2013. Pero estuve casi un año planeando cómo sería el blog y qué contenidos trataría. Quería que tuviese un enfoque claro, pero no quería limitarme a ser un blog literario. Aunque en un primer momento la idea fue esa. Mi intención era mostrarle al mundo aquellas cosas que me gustaban (libros, cine, series, decoración, recetas...). Hasta aquí todo parecía estupendo. Elaboras una buena presentación con elementos atractivos, trabajas en los posts y difundes el blog por todas las redes sociales habidas y por haber. Lo demás parece que llega solo, o eso dan a entender la mayoría de bloggers.
En cambio, cuando llevas unos meses trabajando muy duro en tu blog (que lleva sus horas, no os vayáis a pensar), intentas subir las visitas y obtener seguidores (porque, no nos vamos a engañar, todos queremos ser leídos), pero la cosa no funciona tan bien como pensabas. Te planteas, como es lógico, si estarás haciendo algo mal. No entiendes por qué un post que trata sobre el mismo tema en otros blogs obtiene cientos de comentarios y en el tuyo apenas lo han visitado unas cuantas personas y ni siquiera se han molestado en mandarte un saludo.
La blogosfera es un mundo muy competitivo. Un mundo en que la mayoría que se adentra lo deja al poco tiempo. Ninguno de esos posts sobre cómo obtener más seguidores, más visitas o comentarios son de verdadera ayuda. No os quiero engañar. Antes de tener mi propio blog ya era seguidora de muchos otros blogs en los que participaba. La difusión que hago del blog considero que es bastante buena. Y no creo que las entradas que publico estén tan mal. Sin embargo, estadísticamente hace mucho que el blog debería haber cerrado. No sé qué sucede, aunque me lo puedo imaginar, pero tras cinco años mi blog refleja el aspecto, en lo que a recepción se refiere, de un blog que lleva apenas unos meses abierto.
Con esto no os estoy diciendo que me vaya a retirar de la blogosfera. No me rindo tan fácilmente. Solo quiero compartir mis impresiones con aquellos bloggers, que como yo, sientan que su pequeño hueco en la red no consigue despegar del todo. Y advierto a todos los nuevos en este campo, que el ser blogger no es tan sencillo como lo pintan.
Lo malo de la poca recepción es la limitación para dar el siguiente paso. Con ello me refiero a la colaboración con editoriales. Poco después de inaugurar el blog descubrí que había bloggers que recibían novedades literarias a cambio de hacer reseñas en su blog. Me pareció una idea magnífica, pero he querido esperar a tener un número mayor de seguidores. Como es lógico, las editoriales ganan publicidad con las reseñas, por lo que te piden un mínimo de seguidores. Algo que para algunos es una auténtica odisea, ya que la cifra va subiendo muy poco a poco.
Sin embargo, hay ciertos grupos editoriales que sí confían en las pequeñas plataformas como es mi caso. Y a partir de ahora comienzo una nueva andadura como colaboradora de las editoriales que encontraréis en la sección Colaboran. Es un gran logro para mí y agradezco a todas estas editoriales que me den una oportunidad de cumplir uno de los sueños que tenía hacía mucho tiempo.
Por supuesto, os doy gracias a todos los que estáis siempre al otro lado, a vosotros mis seguidores. Es un orgullo saber que hay alguien que se interesa por lo que dices. Si aún no eres parte de Yo blogueo en London y tú en... te animo a que te unas. Prometo seguirte.
Y recordad que Yo blogueo en London y tú en London...
PATRICIA LONDON